El turismo de cementerios está en auge y cada vez más personas se acercan estos lugares fúnebres. En España tenemos maravillas artísticas de varias épocas y escultores repartidas por todo el país. A continuación, os contamos cuáles son los cementerios más bonitos  y visitados:

1. Cementerio de La Almudena en Madrid


Fundado en 1884, este museo sagrado es el cementerio más grande de la capital española. En él se encuentran enterrados más de 140 artistas nacionales como Pio Baroja, Antonio Flores, Lola Flores, Santiago Ramón y Cajal, Arturo Soria o Lina Morgan. Su principal atractivo es que muchos de sus mausoleos son auténticas obras de arte. 

2. Cementerio municipal de la Carriona en Asturias


Situado en la ciudad asturiana de Avilés, este cementerio de finales del siglo XIX se caracteriza por ser un museo al aire libre de diferentes estilos artísticos. Fue diseñado por el arquitecto municipal  Ricardo Marcos Bausá, quien también se encargó de diseñar la Ciudad Lineal de Madrid. Su principal característica es la cantidad de esculturas simbólicas que decoran los panteones. También su capilla neorrománica, o las representaciones barrocas. El personaje más ilustre aquí enterrado es el escritor asturiano Armando Palacio Valdés, cuya tumba está custodiada por la escultura de uno de los personajes de su obra “La aldea perdida”. 

3. Cementerio de San Amaro en A Coruña


Es de los pocos cementerios marinos del mundo, y posiblemente uno de los que goza con mejores vistas al Atlántico. Este camposanto de gran valor cultural, histórico y artístico se ha situado como uno de principales puntos de interés turístico de la ciudad. Sus joyas neoclásicas, la simbología celta, los templos neorrománicos o jónicos y los panteones modernistas son auténticas obras de arte. En él hay sepultadas importantes figuras de la cultura gallega como el escritor Wenceslao Fernández Flores, cuyo personaje Fiz Cotovelo de “El bosque animado” cobra vida durante las visitas guiadas por el cementerio.

4. Cementerio de San Froilán en Lugo


Construido en 1948, el cementerio de San Froilán destaca por la belleza de sus antiguas construcciones funerarias. La más monumental de ellas se encuentra justo a su entrada, es el mausoleo neogótico del siglo XIX diseñado por el arquitecto lucense Cobreros. Su mezcla de diferentes estilos, con pinceledas de la decoración corintia, le llevaron a ser nombrado en 2015 el mejor monumento funerario de España.

5. Cementerio de Ciriego en Cantabria


Situado en la ciudad de Santander, el cementerio de Ciriego ofrece unas impresionantes vistas al Cantábrico. La monumentalidad de sus esculturas, panteones y ornamentación le han hecho situarse como uno de los camposantos más bonitos de España, aunque su principal particularidad es que es el más tecnológico. Como complemento a sus rutas guiadas, el visitante puede hacer el recorrido por su cuenta con la ayuda de una aplicación que le irá informando sobre las partes más emblemáticas del lugar.

 6. Cementerio inglés en Málaga


Desde inicios del siglo XIX, las costas del sur de España han sido un lugar de acogida de extranjeros provenientes del norte de Europa. A pesar de que su adaptación a una nueva sociedad era casi completa, aquellos que profesaban una fe protestante se encontraron con un problema grave: no podían ser enterrados en el mismo lugar que los católicos. Por ello, y tras años de enterrar a los difuntos en la playa, en 1838 el cónsul británico consiguió el permiso para construir un cementerio inglés. A tan solo 15 minutos de la playa de la Malagueta, el ya célebre cementerio fue concebido a modo de jardín y destaca por su belleza. 

7. La sima de los huesos en Atapuerca


Desde luego, éste no es un cementerio al uso como los anteriores. Sin embargo, tiene un lugar en nuestra lista porque se cree que podría ser el cementerio más viejo de la historia. Este lugar, donde los arqueólogos llevan años trabajando y han confirmado el hallazgo de los huesos de al menos 28 individuos, parece explicar que estos antepasados nuestros de hace 430.000 años aproximadamente ya llevaban a cabo ritos de entierro

8. Cementerio de la soledad en Huelva


Una de las historias más inquietantes de los cementerios españoles se esconde entre las lápidas del cementerio de la Soledad de Huelva. Durante la Segunda Guerra Mundial y mientras en España ya se había impuesto la dictadura de Franco, los aliados luchaban contra el avance del nazismo. Más allá de las terribles batallas en el frente, constantemente se llevaban a cabo acciones secretas por toda Europa que contribuían a mermar las defensas del enemigo. Las costas españolas fueron testimonio privilegiado de una de ellas. Las tropas aliadas se preparaban para la invasión de Italia desde el sur, y el servicio secreto británico urdió un plan para confundir a Hitler y hacerle creer que el desembarco se produciría en las costas griegas, en lugar de en Sicilia. Con este objetivo, y con el cadáver de un sintecho llamado Glyndwr Michael que acababa de morir, inventaron un personaje ficticio: William Martin. En su chaqueta de capitán incluyeron una identificación falsa, y fue lanzado al mar con un maletín. Los militares españoles encontraron el cadáver y enviaron a Alemania la información del maletín, cuyos documentos contribuyeron a facilitar el desembarco del general aliado George Patton en Sicilia en julio de 1943. Dos personajes, uno real y otro ficticio, comparten la misma tumba en el Cementerio de la Soledad.

Los cementerios están empezando a ser un sitio de cultura turística en el país y es importante recordar su valor a lo largo de nuestras vidas. ​Para evitar que el sitio donde descansan nuestros seres queridos se convierta en un lugar abandonado, es necesario realizar una limpieza de tumbas cada cierto tiempo para preservar la lápida en buenas condiciones. Reserva ahora una limpieza de tumbas en Madrid y rinde homenaje a tus seres queridos manteniendo limpio y con buen aspecto el lugar donde descansan eternamente.