La limpieza de tumbas no suele hacerse con frecuencia y, con el paso de los años y tras sufrir las inclemencias meteorológicas normalmente están sucias y contaminadas a causa de la polución y la vegetación. Puede tratarse de un familiar o conocido pero con una limpieza profesional de tumbas cualquier lápida de granito puede lucir casi como el primer día.

Para limpiar con ciertas garantías una lápida en términos generales, lo primero a tener en cuenta es el grado de suciedad de los materiales a limpiar. Si la tumba está cubierta de insectos, arena o de mucho polvo lo primero es hacer una limpieza en seco para retirar toda esa suciedad mediante un trapo o cepillo abarcando todas las zonas de la superficie y a poder ser frotando en la misma dirección. Es fundamental que el primer contacto con la lápida sea en seco pues si añadimos agua directamente se puede crear una pasta que perjudique el resultado de la limpieza.

Una vez realizado este primer paso llega el momento de decidir con qué producto limpiaremos mejor la tumba.

Cabe decir aquí que el material más común en el caso de las tumbas, es el granito, este detalle es importante a la hora de abordar la limpieza. Dentro del granito hay dos variantes o terminaciones, el granito pulido y el granito sin pulir.

En el caso del granito pulido se puede utilizar un detergente de pH neutro, el típico utilizado en la limpieza de la vivienda.
Si hablamos de granito sin pulir, será mejor que utilices una jabón con base ácida (se puede adquirir en cualquier tienda o supermercado).

limpiar tumba granito

Vamos a detallarte el proceso  de la limpieza de la lápida por fases y de forma esquemática:

-Verifica que la lápida está en un estado aceptable. Si está muy dañada puede desprenderse alguna parte al ejercer presión con la limpieza y acabar más deteriorada.

-Pasa un paño o cepillo en seco para retirar los residuos más fáciles

-Lleva al menos dos cubos; uno con agua y otro con mezcla de agua y el producto elegido para la limpieza en función del material de la tumba.

-Con un cepillo y la mezcla jabonosa frota generosamente hasta que vaya saliendo la suciedad. Será necesario repetir el proceso varias veces.

-Finalmente, enjuaga la tumba y verás los resultados de tu limpieza. Según el grado de suciedad de la lápida habrá que repetir estos dos últimos pasos varias veces.

Es necesario realizar una limpieza de tumbas cada cierto tiempo y así evitar que el tiempo y las condiciones climáticas afecten al aspecto de la lápida. Reserve ahora un servicio de limpieza de cementerios en Madrid y rinda homenaje a sus seres queridos manteniendo limpio y con buen aspecto el lugar donde descansan eternamente.
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