Cuando perdemos a un ser querido, pasamos por diferentes estados de ánimo. Los primeros momentos, los más duros, son los que nos hacen enfrentar la situación: cuestionándola, negándola, padeciéndola hasta que finalmente logramos aceptarla. La muerte de alguien que queremos nunca se olvida, pero con el tiempo aprendemos a vivir asumiéndola de distintas formas. Una de estas formas es la de saber recordar y en vez de estar triste, sonreír y agradecer los momentos que pasamos con esta persona. Para mucha gente, el lugar para revivir los momentos juntos y sentirse nuevamente cerca es el cementerio. Este espacio simboliza o sirve como homenaje a los que no están.

Por esta razón, llevamos flores a nuestros difuntos, no nos gusta ver este espacio deteriorado, sucio, fúnebre.  Para evitar que se vea así, se debe realizar una limpieza o mantenimiento a la lápida, de tal forma que ésta resista más tiempo y el nombre de nuestros seres queridos no sea cubierto por la suciedad hasta borrarse completamente.

frecuencia limpiar una tumba

Existen muchas formas y técnicas para limpiar una tumba, pero la frecuencia para hacerlo dependerá de muchos factores:

– Las condiciones climáticas: No es lo mismo tener una lápida en un clima húmedo que en uno seco, en uno frío o en uno muy caluroso. Si está en un lugar lluvioso es probable que duren menos tiempo. Hay que considerar todos estos factores a la hora de escoger el material y frecuencia en la limpieza.

– El material: Existen tumbas de vidrio, madera, granito, incluso hay empresas que logran transformarte en un árbol al morir. Sin embargo, recomendamos las de piedra o granito ya que son las más resistentes a cualquier condición climática.

– El tamaño: Normalmente, las lápidas de mayor tamaño duran más porque las imperfecciones son menos notables y no afectan tanto a la estructura. Sin embargo, son mucho más caras ya que requieren más metros cuadrados por lo que no son asequibles para todos.  ​

Todos estos factores determinarán la frecuencia con la que debes limpiar una tumba. Nosotros recomendamos hacerlo por lo menos una vez al año pero dependerá realmente de su estado. Como puedes observar en la foto anterior, a simple vista la tumba no se ve necesariamente sucia, pero existen muchas capas de suciedad que se han vuelto sólidas que parecen ya que forman parte de ella.

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