En algunas culturas los temas relacionados a la muerte, cementerios y tumbas son temas tabú ya que es una idea que aunque sabemos que está siempre presente en nuestras vidas, preferimos evitar y no lidiar con ella. Con las nuevas generaciones se pierde cada vez más el ritual de la muerte, haciéndose cada vez más ligero y digerible, sin afrontar el debido proceso que nos hace estar conscientes de que es algo por lo que todos pasaremos, ya que esta visión puede que nos haga disfrutar aún más la vida.

Este distanciamiento que hemos creado hace que desconozcamos mucho sobre el mundo que gira alrededor de los cementerios, sus rituales, sus componentes. Por eso hoy te contamos algunos datos curiosos y no tan curiosos sobre los cementerios y las tumbas.

datos curiosos sobre tumbas

5 curiosidades sobre el ritual del funeral y los cementerios

1. ¿Conoces cuál es la diferencia entre un ataúd y un sarcófago? ¡Es la forma! Un ataúd es mucho más ancho en los hombros, estrecho en la cabeza y los pies  y un sarcófago se moldea a la forma del cuerpo humano y a menudo tiene un retrato del difunto pintado en la tapa.

2. Fe (cruz), Esperanza (ancla), y Caridad (madre e hijo) es la iconografía típica, cuya simbología aparece en los funerales victorianos, que son los más comunes.

3. En los funerales existen diferentes rituales que provienen de creencias antiguas. Por ejemplo, la costumbre de cerrar los ojos de los fallecidos inició como un intento de  cerrar una «ventana» del mundo de los vivos al mundo de los espíritus.  Así mismo, cubrir la cara del difunto con una hoja proviene de creencias paganas con el objetivo de evitar que el espíritu del fallecido escape por la boca.

4. En algunas culturas, la casa del difunto es quemada o destruida para evitar que su espíritu regrese, en otras, las puertas se mantienen abiertas, junto a las ventanas, para asegurar que el alma escape el cuerpo.

5. El miedo a los fantasmas en algunas culturas era llevado al extremo. En Inglaterra, cortaban los pies de los difuntos para que el cadáver no pueda caminar. Así mismo, tribus aborígenes cortaban la cabeza de los muertos, pensando que esto haría que el espíritu abandone el cuerpo.

Es necesario realizar una limpieza de tumbas cada cierto tiempo y así evitar que el tiempo y las condiciones climáticas afecten al aspecto de la lápida. Reserve ahora un servicio de limpieza de cementerios en Madrid y rinda homenaje a sus seres queridos manteniendo limpio y con buen aspecto el lugar donde descansan eternamente.
quiero contratar servicio