Cerca del cementerio de la Almudena, el más grande de Europa, existe un tesoro igual de impresionante que el camposanto.  A unos pasos de la entrada principal, hay un edificio que aunque por fuera no se vean como gran cosa, esconde un tesoro histórico que pocos conocen. Se tratan de carrozas fúnebres que datan del 1800.

Pero lo más interesante de estas carrozas no es solo su antigüedad, sino los importantes personajes que las usaban ya que el precio del traslado no era asequible para cualquiera. El valor aproximado de un traslado al cementerio en una de estas carrozas era lo que hoy en día serían alrededor de 12.000 euros, un tanto caro considerando que la persona que está siendo transportada no podrá disfrutar del viaje por obvias razones. Sin embargo, las carrozas cumplían el objetivo de mostrar el status de la persona que va dentro.

Personajes como José Ortega y Gasset, Gregorio Marañón, Enrique Tierno Galván, políticos y toreros famosos de la época hicieron su último viaje en coche dentro de sus urnas en una de estas carrozas. En principio eran movidas por caballos hasta que años después con el avance de la tecnología se pudo instalar precarios motores que se recalentaban por el exceso de peso que debían llevar.

secreto cementerio almudena

El viaje solía iniciar en Las Ventas para luego ir al cementerio donde se haya decidido que reposen los restos del fallecido y después, en el mejor de los casos el cielo como destino final. Varios de los administradores del cementerio de la Almudena anhelan que algún día se puedan mostrar estas carrozas en una exposición formal o una especie de museo de carrozas como el que se encuentra en Barcelona.

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