El cuidado y conservación de las tumbas o lápidas en las que reposan familiares o amigos es una cuestión que, con el tiempo, va ganando en importancia dada la mala imagen que transmite una lápida descuidada. Hay múltiples técnicas y materiales a nuestra disposición a la hora de elegir una lápida, todas ellas con resultados favorables pero que, sin una limpieza y mantenimiento de la tumba, se acaban deteriorando igualmente.

Hoy vamos a detenernos en las lápidas arenadas, aquellas que son grabadas mediante un chorro de arena. A priori, son teóricamente las lápidas que mejor resisten a lo largo del tiempo ya que tanto imágenes como el texto son grabados directamente sobre la piedra del material de que se trate.

acabados profesionales de lapidas

Las lápidas con este acabado o lápidas arenadas se fabrican empleando una técnica básica en esta industria, emplean una máquina que graba directamente en la lápida imagen y texto gracias a la expulsión de un chorro de arena a presión sobre la superficie. La potencia del chorro al chocar con la piedra la va desgastando provocando una mínima hendidura. Para hacer de esta superficie un acabado resistente (al clima, a la propia actividad humana etc.) se aplica una capa de pintura especial para estas superficies, normalmente en un tono plata o blanco que contraste con el oscuro fondo del resto de la superficie de la tumba.

Este tipo de grabado da lugar a múltiples diseños, dibujos y textos realizados a petición de los familiares. Este proceso se realiza con una plantilla impresa que asemeja el proceso a la técnica de grabado mediante láser digital.
El boom de esta tipología de grabado se experimentó en la década de los  80 gracias al auge del diseño gráfico informatizado ya que era posible incluir cualquier forma o diseño. Actualmente, con los avances digitales, las posibilidades son casi infinitas.

Las lápidas arenadas han ido sustituyendo a las lápidas grabadas con bajo relieve con pantógrafo ya que estas últimas se limitaban a diseños preestablecidos, normalmente relacionados con motivos religiosos como vírgenes y santos. Las lápidas arenadas permiten una personalización de la lápida por parte de los familiares en la que las inscripciones son de extensa duración y gran resistencia a las condiciones climatológicas adversas a las que se tendrá que enfrentar al encontrarse a la intemperie. El acabado arenado, además de profesional da un toque de distinción a la tumba al ser un diseño sencillo pero muy elegante.

Es necesario realizar una limpieza de tumbas cada cierto tiempo y así evitar que el tiempo y las condiciones climáticas afecten al aspecto de la lápida. Reserve ahora un servicio de limpieza de cementerios en Madrid y rinda homenaje a sus seres queridos manteniendo limpio y con buen aspecto el lugar donde descansan eternamente.
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