Nosotros como “Limpiezas de tumbas en Madrid” nos distinguimos por tres aspectos principalmente; nuestra calidad, puntualidad y seriedad a la hora de la realización del servicio. Hoy te llevaremos a conocer en detalle cómo es un día de limpieza de tumbas, esta vez en el cementerio Fuencarral.

Luego de más de media hora de viaje en coche hemos llegado al cementerio Fuencarral, ubicado en la avenida de Montecarmelo, a pesar del aire frío, un día muy soleado nos esperaba. Lo primero era bajar todas nuestras herramientas y productos de limpieza especializados y llevarlos a la tumba en cuestión.

Una vez en la tumba, observamos que había mucha suciedad tanto en la superficie como en sus alrededores; hojas, polvo, manchas y todo tipo de residuos habría que limpiar. Para empezar lo que hacemos normalmente es retirar superficialmente la mugre y hojas acumuladas, con una escoba resistente podemos hacer el trabajo.

Por la humedad, el aire y la suciedad, existen zonas donde la mugre se adhiere fuertemente, por lo que con una escoba no basta, así que con una espátula procedemos a retirar con mucho cuidado todo el moho que ha crecido y la suciedad que pueda estar en las esquinas, esos lugares tan difíciles de limpiar.

Una vez que la superficie está limpia, procedemos a aplicar nuestros productos especiales de limpieza, en esta ocasión, hemos utilizado un líquido especial para limpiar granito, mármol y todo este tipo de materiales, somos muy conscientes que la lejía puede llegar a afectar el color y diseño original de la tumba y por ello no la utilizamos, a cambio de ella, tenemos como aliados otros productos especialmente elaborados para poder limpiar y desinfectar sin necesidad de dañar la superficie.

cementerio fuencarral

Empezamos mojando la tumba para que toda la superficie se pueda trabajar más fácilmente, luego aplicamos los productos especiales en toda la superficie y hacemos hincapié en los lugares donde más sucio esté, es decir, que en estas zonas aplicamos mayor cantidad de producto y a la hora de pasar el cepillo lo hacemos con mayor fuerza y dedicamos más tiempo a ello.

Cabe destacar que conocemos los diferentes tipos de materiales con los que se elaboran las tumbas y sabemos que para cada material utilizamos tanto unos productos especiales de limpieza como cepillos específicos según el uso. Por ejemplo, para esta tumba hecha en granito pulido, hemos usado unos cepillos de cerdas no tan duras para que no se vaya a deteriorar de ninguna manera la superficie. Se han llevado diferentes tipos de cepillos porque para algunas zonas sirven más unos que otros, y el objetivo es poder limpiar toda la tumba por igual.

Por ser una tumba de granito pulido, al finalizar la limpieza lo que hacemos es aplicar un producto especial para este tipo de superficie y repasamos con bayetas de microfibra para que la tumba retome ese brillo perdido por el polvo y la suciedad.

Este trabajo, de limpiar y dejar todo impecable nos ha tomado alrededor de 3 horas, pero 3 horas fregando fuertemente, retirando cualquier mancha, repasando las esquinas y bordes y lavando una y otra vez hasta que la tumba retomara su color original, dando como resultado un cambio radical.

Es necesario realizar una limpieza de tumbas cada cierto tiempo y así evitar que el tiempo y las condiciones climáticas afecten al aspecto de la lápida. Reserve ahora un servicio de limpieza de cementerios en Madrid y rinda homenaje a sus seres queridos manteniendo limpio y con buen aspecto el lugar donde descansan eternamente.
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