Todos conocemos que se emplean distintos materiales para la fabricación de lápidas funerarias. Pero, ¿sabemos cómo hay que cuidar las tumbas para mantenerlas en perfecto estado? Según el tipo de material de la lápida y los apliques e inscripción se necesitará limpiar con unos productos mejor que con otros, así como el instrumental a utilizar, según explican nuestros expertos en limpieza profesional de lápidas.

Hacer una limpieza periódica de la lápida donde reposa un ser querido es uno de los aspectos más importantes para devolver a la lápida su aspecto original, como recuerdan los limpiadores de lápidas.

¿Cómo limpiar una lápida según el material?

Tipos de materiales de las lápidas

Las lápidas funerarias se fabrican de varios materiales de gran dureza y resistencia: granito más o menos pulido, mármol, bronce, acero inoxidable, de piedra o de arenisca.

Los más comunes son la de granito pulido, por tener un precio más asequible y una gran dureza, y el mármol, que ha sido desde siempre el material más señorial en los cementerios para nichos en tierra, por su resistencia, dureza y elegancia que le confiere el brillo al estar pulido.

Las lápidas de bronce son tradicionales en grandes panteones familiares, y las de acero inoxidable están diseñadas para interior y exterior. Ambos metales poseen un tratamiento especial, para que permanezcan más tiempo inalterables.

Cada material tiene unas características propias, por lo que necesitan de distintos sistemas específicos para mantener la lápida cuidada y limpia. No hay que olvidar que la lápida está siempre al aire libre y, expuesta a las condiciones meteorológicas, al polvo o polución en lugares donde se acumula suciedad.

También, el paso del tiempo contribuye a su deterioro si no se realiza una limpieza de tumbas correcta al menos dos o tres veces al año.

Cómo hacer una limpieza profesional de una lápida

Es importante conocer de que material es nuestra lápida. En este post vamos a indicar como se debe hacer la limpieza y los útiles que precisarás según el material. Sí es necesario tomar las precauciones oportunas para no deteriorar la inscripción (letras y números) o apliques metálicos (jarrones o figuras) que se hayan colocado.

Un acto común para limpiar la lápida, sea del material que sea, es eliminar el polvo mediante una brocha o paño seco. También necesitaremos una esponja, cepillo, jabón o el producto específico para nuestra lápida.

Limpieza de lápida de mármol

Limpieza profesional de una lápida de mármol

Ha sido desde siempre una de las más utilizadas, pues se mantiene inalterable y no precisa de tratamiento especial.

Para eliminar por completo el polvo o restos secos que se hayan depositado sobre la lápida es suficiente con empapar bien toda la superficie con agua jabonosa y frotar con una esponja o bayeta suave. 

Repetiremos el proceso de enjabonado si percibimos que no ha quedado bien limpia. Eliminamos ese lavado, y aclaramos de forma abundante. Inmediatamente, pasaremos un paño suave y absorbente sobre ella, ya que el mármol no debe secarse al aire, para que coja el brillo y finura que ofrece este material.

Cómo hacer una limpieza profesional de una lápida

Es importante conocer de que material es nuestra lápida. En este post vamos a indicar como se debe hacer la limpieza y los útiles que precisarás según el material. Sí es necesario tomar las precauciones oportunas para no deteriorar la inscripción (letras y números) o apliques metálicos (jarrones o figuras) que se hayan colocado.

Un acto común para limpiar la lápida, sea del material que sea, es eliminar el polvo mediante una brocha o paño seco. También necesitaremos una esponja, cepillo, jabón o el producto específico para nuestra lápida.

impieza profesional de una lápida de mármol

Ha sido desde siempre una de las más utilizadas, pues se mantiene inalterable y no precisa de tratamiento especial.

Para eliminar por completo el polvo o restos secos que se hayan depositado sobre la lápida es suficiente con empapar bien toda la superficie con agua jabonosa y frotar con una esponja o bayeta suave. 

Repetiremos el proceso de enjabonado si percibimos que no ha quedado bien limpia. Eliminamos ese lavado, y aclaramos de forma abundante. Inmediatamente, pasaremos un paño suave y absorbente sobre ella, ya que el mármol no debe secarse al aire, para que coja el brillo y finura que ofrece este material.

Limpieza profesional de una lápida de granito pulido

El granito, aunque esté pulido, es una piedra más porosa que el mármol. Para limpiar bien la lápida de granito pulido, una vez eliminado el polvo superficial, procederemos al lavado con agua y jabón.

Es necesario empapar bien la lápida con agua y jabón, utilizando una esponja y frotar para quitar toda la suciedad. Aclaramos con abundante agua hasta comprobar que no hay restos del lavado inicial. Secamos bien con un paño absorbente.

Si hubiese manchas que no desaparecen con el lavado, necesitaríamos caliza en polvo y peróxido de hidrógeno (de venta en grandes superficies y tiendas de pinturas).

Con ellos haremos una pasta consistente, en las proporciones que marque el fabricante, para aplicarla sobre la mancha.

Es conveniente que quede aislada y la dejaremos actuar dos días. El procedimiento de su eliminación es igual que la limpieza normal de la lápida. Se puede repetir el proceso si la mancha no ha desaparecido por completo.

Limpieza profesional de una lápida de granito sin pulir

Al igual que cualquier otro material de la lápida, hay que eliminar primero todo el polvo, pero con el granito sin pulir nos debemos de esmerar mucho más, ya que presenta más oquedades que el pulido.

Para que este tipo de lápida que sin incrustaciones de suciedad es aconsejable utilizar limpiadores potentes, como ácido clorhídrico, fosfórico o ácido acético diluido, siempre con guantes y mascarilla. Frotar bien la lápida con un cepillo de cerdas acrílicas y aclarar con abundante agua

Limpieza profesional de una lápida de bronce

Este material para lápida ofrece máxima durabilidad si lo cuidamos correctamente, ya que tiene un tratamiento especial anticorrosivo.

Hay dos métodos para limpiar estas lápidas, que resultan económicos y dan buen resultado. En un recipiente ponemos jugo de limón y añadimos bicarbonato hasta crear una pasta líquida.

Con una bayeta suave lo esparcimos con movimientos circulares. Una vez impregnada la lápida dejamos que actúe, unos veinte minutos, y aclaramos con agua. Absorbemos la humedad con un paño seco, y aplicamos una capa de cera específica. Transcurridos unos minutos frotamos con otro paño suave para que coja brillo y evitar oxidaciones.

Por otra parte, también es eficaz para limpiar una lápida de bronce, mezclar agua, sal y vinagre hasta formar una pasta poco consistente. Extendemos sobre la lápida, dejamos transcurrir entre 20 o 30 minutos antes de eliminarlo, y realizamos la limpieza normal.

Limpieza profesional de una lápida de acero inoxidable

Del mismo modo que el bronce, este metal tratado ofrece una gran resistencia y durabilidad en exterior.

En su limpieza usaremos una mezcla a base de agua y bicarbonato hasta obtener una masilla consistente. Repartimos por la lápida sirviéndonos de una esponja y frotamos para eliminar cualquier suciedad adherida. Aclaramos bien y secamos con un paño fino para impedir rayar la lápida.

Como tratamiento, para que adquiera más brillo y repele el óxido, mojamos otra esponja en aceite de oliva o en agua con gas y frotamos para que luzca.

impieza profesional de apliques e inscripciones de lápidas

Si están en relieve sobre granito o mármol, es conveniente aislarlos para impedir su deterioro. La limpieza de los apliques y las letras con las inscripciones de una lápida se ejecutará con esmero de la misma manera que hemos indicado para lápidas de metal, ya que normalmente son de estos materiales.

Recuerda que, si necesitas ayuda para limpiar la lápida, contamos con un equipo de expertos especializados en la limpieza de tumbas en Madrid.

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