Descansar eternamente no es una cuestión menor. Rendir memoria a los muertos es algo que la Humanidad ha hecho desde miles de años. A lo largo de la Historia han ido cambiando las costumbres de la época o la religión que dominara el lugar, pero aún así, estos sitios santos siguen permaneciendo. Muchos de estos espacios se han convertido en hitos en sí mismos. Ya sea por la belleza de sus tumbas y panteones o por su particular disposición, estas necrópolis son dignas de una tranquila visita.

En Asturias, “Cementerio de Luarca”


En las alturas del extremo norte se despliega el espectacular camposanto. En sus dos niveles, las impolutas tumbas miran hacia el Cantábrico. Esta ubicación hace que de lugar a una de las mejores panorámicas de la villa. Además, tiene un inquilino muy famoso, el bioquímico ganador de un Nobel Severo Ochoa. Sin embargo, encontrar su tumba es todo un reto.

En Canatabria, “ Cementerio de Comillas”


Los huesos de un templo abandonado dieron cobijo a esta necrópolis. Fue el enfrentamiento de los vecinos con el duque del Infantado, durante el siglo XVI, lo que llevó a dejar de usar la iglesia. Tras un tiempo, pasó a servir como camposanto. Sin embargo, su aspecto actual se debe a la avalancha modernista que transformó Comillas. Lluís Domènech i Montaner fue el arquitecto responsable del proyecto. Se decidió conservar las partes de la iglesia y reforzarlas para evitar accidentes. Los mausoleos y la tremenda estatua del ángel exterminador son obra del escultor Josep Llimones.

En Finisterre, A Coruña, “ Cementerio del fin del mundo”


Es uno de los más curiosos de la península; Ideado por César Portela, ha recibido varios premios de arquitectura. Sin embargo, los 14 cubos con 12 nichos cada uno no albergan ni un solo muerto. Los vecinos de Finisterre se han negado a instalarse en ellos desde que abriera en el año 2000. Uno de los principales motivos es que los restos quedarían mirando al mar, lo que supone mal fario según la tradición.

En Barcelona “Cementerio de Arenys de Mar”


Las vistas al Mediterráneo y la propia Arenys de Mar son inigualables, generando un ambiente de calma. Data del siglo XIX, cuando se construyó el primer sector en el cerro de la Piedad. En su centro están los elementos más destacables del camposanto. El modernismo es el protagonista, destacando los trabajos escultóricos de Venancio Vallmitjana y Josep Llimones. También hay grandes muestras de arquitectura en los numerosos panteones. En ellos descansan indianos e industriales que hicieron fortuna durante los inicios del siglo XX. 

En Málaga “Cementerio Inglés”


Durante el primer tercio del siglo XIX fue necesario construir un camposanto anglicano en Málaga. Tiene muchísima historia. Los comerciantes e industriales de las islas británicas formaban una nutrida colonia en aquella época. Sin embargo, las diferencias religiosas con España seguían siendo grandes. Los muertos ingleses se enterraban extramuros y esto conllevaba diversos problemas, especialmente de salubridad. De esta forma, finalmente las autoridades locales accedieron a que se abriera en 1931 el primer cementerio anglicano en España y, posteriormente, la primera capilla de tal confesión en el país. Este núcleo primitivo sobrevive. En él destacan sobre el resto las tumbas recubiertas de conchas.
Más tarde se expandió con nuevos segmentos, que permiten recorrer la historia británica en Málaga. Allí reposa Robert Boyd, aliado del general Torrijos en su intentona golpista liberal que acabó con ambos fusilados. También literatos como la estadounidense Gamel Woolsey o el vallisoletano Jorge Guillén. Las esculturas de múltiples estilos recuerdan a hombres de negocios y sus familiares. Asimismo, hay enterrados militares que fallecieron cerca de Málaga durante la Segunda Guerra Mundial. 

En Barcelona, «Cementerio Nuevo de Igualada” 


En 1984  Enric Miralles y Carme Pinós generaron una metáfora arquitectónica del paso entre la vida y la muerte. Una gran parte del terreno con muros de cemento en el que se incrustan los nichos componen el espacio de entierro principal. El complejo continúa con áreas de aspecto más clásico, obras inconclusas y una suerte de mausoleos con aspecto tumulario. Tal entorno se fusiona con la montaña de Igualada generando un todo orgánico. Al tiempo, elementos como la escultura con barras de la entrada, el descenso desde esta o el aislamiento que generan los muros ahondan en una experiencia íntima e introspectiva de la muerte. Posiblemente el más simbólico de estos 7 cementerios curiosos de España.

En A Coruña, “Cementerio de san Amaro”


La prohibición de enterrar a la gente en los atrios de los templos llevó a que se ejecutaran los primeros cementerios contemporáneos. El de San Amaro en A Coruña es uno de los primeros. Muy extenso,  donde descansan algunas de las más importantes figuras de la cultura gallega como Eduardo Pondal, autor de la letra del himno regional. Al igual que muchos de los cementerios anteriores, tiene carácter marino, aunque en esta caso asociado al Atlántico. Donde antes se alzaba el monumento a los pilotos alemanes muertos en la zona durante la Segunda Guerra Mundial hoy hay uno en memoria de los Mártires de la Libertad. En todo caso, el elemento más impactante del conjunto es la columna que recuerda a las víctimas de la huelga general de 1901, primera general en toda Galicia.

​Para evitar que el sitio donde descansan nuestros seres queridos se convierta en un lugar descuidado, es necesario realizar una limpieza de tumbas cada cierto tiempo y así evitar que el tiempo y las condiciones climáticas afecten al aspecto de la lápida. Compra ya una limpieza de tumbas en Madrid y rinde homenaje a tus seres queridos manteniendo limpio y con buen aspecto el lugar donde descansan eternamente.